No estaba muerta, ni de parranda. Tras este paréntesis intentaré volver a la constancia mensual de entradas del blog.
Muchas cosas han cambiado, para decirlo al gusto de uno de mis esquizoides favoritos debiera emplear la palabra katarsis. Prefiero a los clásicos de modo que diré que aún estoy retirando el hollín de las cenizas del Fénix.
He dado la vuelta al mundo y mi mundo se ha dado la vuelta. Mientras hago poso y me acostumbro a los giros del destino (menudo bromista, por cierto) trabajo en una nueva línea centrada en la combinación de elementos decorativos en una suerte de caótico palimpsesto; si acaso una cosa no fuera condición sine qua non de la otra, busco composiciones que beban de Arcimboldo, texturas deudoras de los suntuosos bodegones flamencos y la organicidad dirigida del diseño art nouveau... y un poquito perejil. A ver qué sale :D
viernes 18 de febrero de 2011
jueves 26 de agosto de 2010
RECONCILIACIÓN CON EL CINE
Alucinante. Me quedo sin palabras... o no. La cadencia de las imágenes, el ritmo narrativo, la forma en que ha sido capaz de transportarme no ya a esos lugares, a esos momentos, casi puedo oler las cosas, sentir el agobio de la condensación, el fresquito en la cara, ...
Que alguien sea capaz de expresar tanto en poco más de 4 minutos... pobre Proust (es coña :P)
Que alguien sea capaz de expresar tanto en poco más de 4 minutos... pobre Proust (es coña :P)
Dear Japan from Matthew Brown on Vimeo.
Por favor, no dejéis de visitar su espacio en vimeo,
merece la pena.
miércoles 9 de junio de 2010
GLENN GOULD
Vaya un post melancólico para comenzar el "verano". Mientras escucho las Variaciones Goldberg, de J. S. Bach, genialmente interpretadas por Glenn Gould (25/8/1932-5/9/82), me invade ese viejo conocido estado de ennui en el que me dejo caer de vez en cuando. No sé bien si esta ensoñación mezclada con la desgana son efectos del clima exterior o interior...

Todo está conectado, el fin del arte es quizá aprehender el momento, el espacio cronológico que abarca desde la idea, el boceto, el estado inicial, los miedos, rectificaciones, la lucha, el abandono...
En su primera versión, de 1955, Gould destila una cierta "prisa" por deshacerse de la partitura. Las notas le queman en los dedos, necesita pasar sobre ellas para haberlas vivido. Asemeja una falsa impresión de urgencia por la fagocitación. La grabación de 1981 tiene ese olor a desgana del que sabe que a medida que las va tañendo las va perdiendo entre el eco de su memoria; Gould se sitúa en el lugar opuesto y no es ya sólo el intermediario entre la experiencia y el sonido, es mucho más es, claro, siempre lo es, el medio, pero un medio consciente de la fragilidad del momento. Por eso su empeño por saborearlo, por deslizarse entre las miles de tomas, por esconderse bajo diversas pruebas, arreglos, ejecuciones, por probar todas las maneras posibles de estar allí, empatando una y otra vez las miles de versiones, cortes y más cortes que fragmentan el espacio para darle una dimensión familiar. Todo por vivir el momento como si pudiera hacerlo eterno.
Y es esa necesidad de paladear lo que sentimos que se desliza lo que me empuja a procastinar, a dejarme llevar por las ensoñaciones, por la falsa pereza que no es otra cosa que un miedo paralizante de quien se sabe olvidado antes de darse a conocer. El proceso creativo, tema manido, de tanto intentar entenderlo, no es para mí, y en relación con el tipo de arte que me interesa, que me inflama, otra cosa que la necesidad de entender, traer a presencia y mantener toda la reaíla de experiencias capaces de abducirme, atraparme, hipnotizarme, erizarme, vivirme. Vivirme, sí, sentir que mi cuerpo, mis sentidos, son el cauce que permite que la obra cobre vida, para luego morir de nuevo aletargarse o, cual Ave Fénix, resurgir de nuevo. Mas nunca vuelve igual que la primera vez, no, por eso Gould se resistía a dar por buena la última toma. Por eso los rituales con el agua, la medicación, los detalles, el tiempo. Hacer el tiempo para que este no pase.
De alguna manera, Glenn Gould consiguó su objetivo, escapar al tiempo o hacerse eterno, antes de que sus Goldberg pasaran por última y definitiva vez a través de él. El pianista canadiense fallecía de un ataque al corazón tres días después de concluir las grabaciones y el montaje. Como si de una broma macabra se tratara, Gould se salió con la suya, indemne de escuchar, de invalidar, de olvidar. Estará degustando, libando todas las posibilidades que se perdieron por el camino, tal vez en un hermoso estado de eterna ensoñación, tan deseado por el Conde Hermann Carl von Keyserlingk, quien las encargara a Bach para combatir el insomnio.
(Para tí, porque siempre estás, aún cuando no lo merezco)
jueves 20 de mayo de 2010
MITOLOGÍAS
Esta entrada va con cuentito...
El cuadro se llama @, Arrobinha y mide 92x130 cms.
Se inspira en la figura de Hermafrodito, y el título viene a colación de los tiempos que corren, donde deslizarse de uno a otro género en campos como el ciberespacio o la medicina, por ejemplo, está a la orden del día.
HERMAFRODITO
Este ser mitológico era hijo de Hermes y de Afrodita, a quienes debe su nombre. Cuenta la historia que bañándose en el lago de Caria, Salmácide, ninfa de aquel lugar, se enamoró perdidamente de él. Al ver que no caía rendido a sus súplicas amorosas, la ninfa rogó a los dioses que sus cuerpos jamás se separaran. Como resultado, Salmácide y Hermafrodito formaron un solo ser de doble naturaleza.
Por cierto, él obtuvo a cambio el cumplimiento de su último deseo: que todo hombre que se bañara en ese lago perdiera la virilidad...
Otro pasaje hermoso a cerca de este tipo de seres lo encontramos en El Banquete de Platón, el cual se refiere a la figura de los andróginos. Allí relata que en los orígenes existían tres clases de seres humanos, unos provistos de dos cuerpos masculinos, otros de dos femeninos y una última categoría formada por una parte de cada género, los andróginos. Estos, pretendieron asaltar el Olimpo y fueron castigados por Zeus, que los seccionó en dos mitades. Desde entonces, buscan eternamente su otra mitad, lo que se ha entendido como la explicación al fenómeno del amor
Y pensamos que en nuestra adelantadísima sociedad aún podemos aportar algo...
El cuadro se llama @, Arrobinha y mide 92x130 cms.
Se inspira en la figura de Hermafrodito, y el título viene a colación de los tiempos que corren, donde deslizarse de uno a otro género en campos como el ciberespacio o la medicina, por ejemplo, está a la orden del día.
HERMAFRODITOEste ser mitológico era hijo de Hermes y de Afrodita, a quienes debe su nombre. Cuenta la historia que bañándose en el lago de Caria, Salmácide, ninfa de aquel lugar, se enamoró perdidamente de él. Al ver que no caía rendido a sus súplicas amorosas, la ninfa rogó a los dioses que sus cuerpos jamás se separaran. Como resultado, Salmácide y Hermafrodito formaron un solo ser de doble naturaleza.
Por cierto, él obtuvo a cambio el cumplimiento de su último deseo: que todo hombre que se bañara en ese lago perdiera la virilidad...
Otro pasaje hermoso a cerca de este tipo de seres lo encontramos en El Banquete de Platón, el cual se refiere a la figura de los andróginos. Allí relata que en los orígenes existían tres clases de seres humanos, unos provistos de dos cuerpos masculinos, otros de dos femeninos y una última categoría formada por una parte de cada género, los andróginos. Estos, pretendieron asaltar el Olimpo y fueron castigados por Zeus, que los seccionó en dos mitades. Desde entonces, buscan eternamente su otra mitad, lo que se ha entendido como la explicación al fenómeno del amor
Y pensamos que en nuestra adelantadísima sociedad aún podemos aportar algo...
miércoles 21 de abril de 2010
LA MAGIA EXISTE II
Bueno, pues aquí está el resultado del cuadro "del hombre y la mujer" versión Pedro. Cosas como esta hacen que valga la pena levantarse por la mañana y salir a trabajar, por muy mal día o noche que se haya pasado. Quien piense que los alumnos no pueden aportarle nada al profesor, se está cerrando las puertas a experiencias maravillosas, divertidas, tiernas y enriquecedoras.
Pedro está feliz, por ver su pequeño sueño cumplido. Ahora sólo me queda explicarle que para colgarlo no hay que clavarle una punta en la parte posterior...

Pedro está feliz, por ver su pequeño sueño cumplido. Ahora sólo me queda explicarle que para colgarlo no hay que clavarle una punta en la parte posterior...
lunes 22 de marzo de 2010
VERMEER
Johannes Vermeer van Delft ( 1632-1675), fué un pintor holandés bastante misterioso, del que tenemos relativamente pocos datos y obra.
Reconocidos como auténticos, los expertos en arte cifran en apenas 33 obras su producción. Supongamos que muchas se perdieron y/o que era un pintor lento.
Vermeer destaca por sus escenas costumbristas de interiores donde la luz invade la soledad de la figura femenina ensimismada leyendo cartas, realizando labores del hogar o adormilada al caer el sol. Pero en sus comienzos, el tema de sus lienzos era básicamente religioso e histórico.
Como curiosidades, que en este caso hay bastantes, decir que, a parte de pintar, Vermeer era una especie de connoiseur (algo a medio camino entre marchante y tasador de arte) y probablemente viviera de esta faceta. Su uso de la cámara obscura es evidente en los desenfoques de los detalles lejanos (buscad una marquesina con el anuncio de los yogures y haced la prueba ;)). La textura densa como de luz contenida y tangible puede deberse a que mezclaba los pigmentos con caolín, lo que les proporcionaba una densidad más rica. Por último, os dejo un enlace al aberrante caso de Han van Meegeren (1898-1947), http://www.meegeren.net/ y si a alguien le cuela... porque a mí me cantan a las leguas.
(Bueno, todo esto venía a mi personal fake o meegerengada del mes...)
Reconocidos como auténticos, los expertos en arte cifran en apenas 33 obras su producción. Supongamos que muchas se perdieron y/o que era un pintor lento.
Vermeer destaca por sus escenas costumbristas de interiores donde la luz invade la soledad de la figura femenina ensimismada leyendo cartas, realizando labores del hogar o adormilada al caer el sol. Pero en sus comienzos, el tema de sus lienzos era básicamente religioso e histórico.
Como curiosidades, que en este caso hay bastantes, decir que, a parte de pintar, Vermeer era una especie de connoiseur (algo a medio camino entre marchante y tasador de arte) y probablemente viviera de esta faceta. Su uso de la cámara obscura es evidente en los desenfoques de los detalles lejanos (buscad una marquesina con el anuncio de los yogures y haced la prueba ;)). La textura densa como de luz contenida y tangible puede deberse a que mezclaba los pigmentos con caolín, lo que les proporcionaba una densidad más rica. Por último, os dejo un enlace al aberrante caso de Han van Meegeren (1898-1947), http://www.meegeren.net/ y si a alguien le cuela... porque a mí me cantan a las leguas.
(Bueno, todo esto venía a mi personal fake o meegerengada del mes...)
jueves 11 de febrero de 2010
LA MAGIA EXISTE
Para todos aquellos que entienden el mundo del mismo modo que Amelie Poulain, para esos cuatro locos que todavía conservamos la ilusión por las cosas pequeñas y que sabemos que hacerse mayor no consiste en estar constantemente enfadado, para todos ellos va este post.
Pedro es uno de mis alumnos con discapacidad intelectual. Lo conozco desde hace un año y lo recuerdo siempre diciéndome: Cuando acabe esta manualidad quiero pintar el cuadro del hombre y la mujer.
Esta frase la he escuchado durante meses. Al principio pensé que sería una idea vaga y que se le iría de la cabeza, pero con el tiempo comprendí que a tozudo no había quien le ganara. Intentamos despistarlo, le aconsejamos que fuera haciendo otros trabajos,... nada. Pedro siempre me recordaba que quería pintar el cuadro del hombre y la mujer. Pero, ¿a qué cuadro se refería?
Un día me dijo que lo había dibujado con la profesora anterior, así que me puse en contacto con ella pero no fuimos capaces de sacar nada en limpio. Había pasado mucho tiempo y, la verdad, son bastantes alumnos.
Como el asunto se había convertido en un estribillo, mi compañera y yo le dimos un papel y un lápiz y le pedimos que, si se veía capaz, nos hiciera de nuevo el dibujo del cuadro del hombre y la mujer. Asintió todo contento y se puso a ello. Esto es lo que dibujó:
Nos dijo que era un cuadro que veía en una tienda que había cerca de su casa y que, aunque nos había hecho el dibujo, lo que él quería era pintarlo con pincel y colores.
O sea, que teníamos que averiguar de qué cuadro se trataba...
Al principio, por la descripción que me hacía, me imaginé algo tipo portada de libro de Corín Tellado, pero cuando me dió este dibujo y le pregunté por el perro, Pedro me miró y muy seriamente corrigió: No es un perro, es una carretilla. Y hete aquí que se obró el milagro. Esa pista fué la clave para que en mi cabeza algo hiciera clic y... nos fuimos al ordenador de la coordinadora y le pedí que buscara una determinada imagen. No podeis imaginaros la alegría tan grande que sentí cuando Pedro empezó a gritar ¡Ese es el cuadro del hombre y la mujer, te lo dije, que ese era el cuadro, el del hombre y la mujer!

Pedro es uno de mis alumnos con discapacidad intelectual. Lo conozco desde hace un año y lo recuerdo siempre diciéndome: Cuando acabe esta manualidad quiero pintar el cuadro del hombre y la mujer.
Esta frase la he escuchado durante meses. Al principio pensé que sería una idea vaga y que se le iría de la cabeza, pero con el tiempo comprendí que a tozudo no había quien le ganara. Intentamos despistarlo, le aconsejamos que fuera haciendo otros trabajos,... nada. Pedro siempre me recordaba que quería pintar el cuadro del hombre y la mujer. Pero, ¿a qué cuadro se refería?
Un día me dijo que lo había dibujado con la profesora anterior, así que me puse en contacto con ella pero no fuimos capaces de sacar nada en limpio. Había pasado mucho tiempo y, la verdad, son bastantes alumnos.
Como el asunto se había convertido en un estribillo, mi compañera y yo le dimos un papel y un lápiz y le pedimos que, si se veía capaz, nos hiciera de nuevo el dibujo del cuadro del hombre y la mujer. Asintió todo contento y se puso a ello. Esto es lo que dibujó:
Nos dijo que era un cuadro que veía en una tienda que había cerca de su casa y que, aunque nos había hecho el dibujo, lo que él quería era pintarlo con pincel y colores.O sea, que teníamos que averiguar de qué cuadro se trataba...
Al principio, por la descripción que me hacía, me imaginé algo tipo portada de libro de Corín Tellado, pero cuando me dió este dibujo y le pregunté por el perro, Pedro me miró y muy seriamente corrigió: No es un perro, es una carretilla. Y hete aquí que se obró el milagro. Esa pista fué la clave para que en mi cabeza algo hiciera clic y... nos fuimos al ordenador de la coordinadora y le pedí que buscara una determinada imagen. No podeis imaginaros la alegría tan grande que sentí cuando Pedro empezó a gritar ¡Ese es el cuadro del hombre y la mujer, te lo dije, que ese era el cuadro, el del hombre y la mujer!
Por eso pienso que cosas como esta hacen que una no pierda la ilusión por enseñar, seguir aprendiendo y soñando. ¿Que le llaman el síndrome de Peter Pan por no querer crecer?. No se trata de eso, sino de no perder la capacidad de aprovechar estas cosillas.
Ah, bueno, este es el famoso cuadro al que se refería mi querido Pedro:

El Ángelus
Jean François Millet (1814-1875)
Óleo/lienzo. 66 x 55,5 cms.
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